Los antiguos dueños de nuestra casa se dedicaban a repartir carbón vegetal por el municipio para que todas las familias pudieran calentarse en invierno.
Ese carbón vegetal se conseguía tras colocar unos troncos de leña en forma de cono y cubrirlos de tierra, dejando en la parte superior del cono un agujero que actuase como chimenea y por el que, ayudándose de una escalera, se echaban brasas y madera.
Trascurridos unos 20 o 30 días, los troncos de madera se reducían a carbón.
En homenaje a su gran labor, no dudamos al elegir el nombre de nuestra casa.
Debido a que La Carbonera es una casa del siglo XIX, hemos querido mantener durante su reforma parte de sus elementos originales, tales como sus enormes paredes maestras, su cubierta de madera y hemos recuperado dos aljibes de recogida de agua, los cuales hacen una función geotérmica y son visibles en la sala principal. También se ha recuperado un antiguo pozo ubicado en el patio.
La Carbonera es ahora una casa moderna y provista de todas las comodidades, pero sin perder su esencia, historia y origen. Ideal para tus escapadas de fin de semana, turismo rural, o unas pequeñas vacaciones.
